LA CONSTITUYENTE EN EL CENTRO

Comunicación y Territorio

LA CONSTITUYENTE EN EL CENTRO

PUNTO y APARTE – Nº26, 2021

Primera Quincena de julio

 

  • Expectación, incertidumbre y tensión, para la instalación de la Convención Constituyente.
  • La variante Delta vuelve a generar controversias y demandas de cambio en salud.
  • Nuevos Alcaldes y Gobernadores cambian el mapa de poder territorial en el país.
  • Con la franja electoral se retoma el cumplimiento al apretado calendario electoral del 2021

EL ESCENARIO GENERAL

En un contexto, en el que ya asumieron los nuevos Alcaldes y Alcaldesas y que en 12 días más asumirán sus cargos los Gobernadores recién electos en las 16 regiones del país, también llegó el día para la constitución de la Convención Constituyente, un conjunto de hechos políticos que son reflejo y consecuencia del profundo cambio de escenario que se configuró en Chile a partir del estallido social de 2019, generando un nuevo mapa del poder territorial en manos de la oposición.

Luego de un largo recorrido de manifestaciones y procesos electorales aún inconclusos este domingo el camino institucional para conducir las demandas ciudadanas tendrá su hito republicano con la instalación formal del elenco de convencionales. Si todo funciona bien, la jornada, que por la pandemia se efectuará en los jardines del Palacio Pereira, debiera incluir una ceremonia donde quienes asumen su función se comprometan a efectuar dicha tarea -que no es otra que escribir la nueva Constitución que regirá los destinos de Chile por las próximas décadas-, elegir al presidente o presidenta y demás miembros de la mesa de la instancia, además de efectuar, quizás, los primeros aprontes sobre reglamento de funcionamiento. No es poco y sería un comienzo realmente exitoso si pudieran cumplirse estos primeros relevantes pasos.

Sin embargo, la instalación de la Convención Constituyente ha estado precedida por diversas controversias que ponen en duda la fluidez de su desarrollo y, en el extremo, la posibilidad real de que esta se concrete. Ello porque, no obstante diversos convencionales han expresado que, en sus contactos con sus pares, han encontrado gran disposición al diálogo y mucha conciencia de la relevancia de la misión encomendada por el pueblo de Chile, otros han intentado asumir roles que nada tienen que ver con su función. Es el caso de la exigencia de un “indulto para todos los presos de la revuelta”, planteada por la Lista del Pueblo, como condición para el inicio de las actividades de la Convención. También se han planteado otras peticiones, como aumentar los recursos para la participación ciudadana y la necesidad de contar con asesores técnicos remunerados.

Un factor de tensión se instaló con el Gobierno por la solicitud de convencionales indígenas para el acto inaugural, de poder efectuar algunos rituales y asistir ese día con acompañantes, según señalan sus costumbres debido a sus roles de autoridad ancestral. Esta petición fue apoyada por los denominados “convencionales autoconvocados”, que agrupan a delegados de la Lista del Pueblo, de la Lista del Apruebo, de las Lista de Apruebo Dignidad y otros independientes. No obstante, la Autoridad argumentó la imposibilidad de otorgar autorización para el ingreso de otras personas, debido a los protocolos de la pandemia.

Poco ha colaborado también a generar un mejor clima, la difusión de que el contenido del debate que será transmitido por televisión deberá contar con el visado de la SEGPRES, así como la licitación para contar con una empresa de seguridad que funcionará durante todo el trabajo que realizarán los convencionales, y que terminó siendo adjudicada a la empresa de un ex carabinero y ex miembro de la seguridad presidencial de Pinochet y Aylwin. Pero tal vez lo más complejo para las garantías que el Gobierno está llamado a dar respecto de la ceremonia, es el llamado a lo que se denominó “La Gran Marcha Constituyente”, convocada por la Lista del Pueblo y que comenzaría

a las 8:15 hrs. en la explanada del Teatro Universidad de Chile -el epicentro de lo que otrora reunió cada viernes a los manifestantes del estallido- y que amenaza con convertir este acto en un problema de seguridad pública o una jornada donde lo que prime sean los enfrentamientos entre Carabineros y los participantes de la marcha.

Así las cosas, el comienzo de este histórico ejercicio constituyente estará sometido desde sus primeras horas a la gran prueba de ser capaz de transformar la demanda en un comienzo institucionalizado del ejercicio de discutir, construir convergencias, escribir y viabilizar –por primera vez en la historia de Chile- una nueva Carta Magna plena y auténticamente democrática. Aún cuando el conjunto de temáticas que han surgido antes del acto de asunción sólo han incorporado ruidos innecesarios a este proceso, es de esperar que los constituyentes logren asumir en plenitud un rol que -para efectos de la dinámica constituyente- los dota de plena auntonomía en todo lo que se refiere a la ardua y eficiente labor que se espera de esta instancia representantiva del voto popular.

Al ritmo de las presidenciales

En otra dimensión, la competencia presidencial avanza, y los pactos que realizarán primarias legales debutaron esta semana con el inicio de la franja televisiva de sus candidatos.

En Chile Vamos, la novedad respecto de una campaña de derecha está en que todas las propuestas asumen que Chile necesita transformaciones. A diferencia de otros períodos electorales del país, las campañas de unos y otros se centran en el tipo de sueños o cambios que se prometen y el acento en las características e historias personales de cada postulante, en vez de las definiciones y problemáticas más bien ideológicas que se apropiaban del discurso en el pasado reciente.

En el bloque PC-FA, aún cuando los esfuerzos de ambos candidatos están puesto en visibilizar confluencias más que diferencias, es evidente que entre Boric y jadue hay propuestas estratégicamente diferentes. Por ejemplo en temas como la libertad de expresión y prensa o de DDHH –entendido estos como una postura de carácter universal e indivisible- se perciben diferencias que van más allá de los matices. En momentos en que -por ahora- se percibe una mayor preferencia por Jadue, esto anuncia que esta contienda presidencial que recién comienza, asumirá una dimensión mucho más ideológica en la recta post primarias. A lo menos así se manifestó para la segunda vuelta de la pasada elección presidencial, con la alerta del hoy oficialismo a la posible llegada de un “Chilezuela”.

En la centro-izquierda la situación se ha ido complejizando. El “veranito de San Juan” que le otorgó al sector el resultado de la segunda vuelta de gobernadores parece diluirse en un nuevo espectáculo que más bien remite a quien observa al lamentable momento vivido en la fallida inscripción de primarias. Y aunque Unidad Constituyente efectuó una pública declaración donde acordaron arribar a la primera vuelta presidencial con un candidato único y un acuerdo parlamentario, por estos días no se ve fácil la consecución de dicho objetivo, el que resulta clave para consolidar su posibilidad de ser competitivo para aspirar a ser gobierno. PS-PPD, PL y Nuevo Trato abogan por un mecanismo participativo de definición y han asegurado que su candidata, Paula Narvaes, no se bajará en favor de la Presidenta del Senado, Yasna Provoste. Esta última, aunque aún no ha sido confirmada como candidata por la Democracia Cristiana, según las últimas mediciones de la Encuesta Casen ganaría frente a cualquier candidato en segunda vuelta. Tanto Provoste como su partido intentan contener la creciente presión de sus socios, señalando que no se debe poner el mecanismo por sobre un programa y una propuesta común que proponerle al país. Lo cierto es que, mientras los demás pactos cuentan con la visibilidad que da la competencia en primarias, Unidad Constituyente pierde puntos envuelta en una disputa que acapara la atención de los medios.

Hay que asumir que lo que está ocurriendo en materia presidencial hoy, no es sino el prolegómeno de una contienda que ira subiendo de tono en la medida que junto al transcuro del tiempo, las tendencias en las encuestas se vayan transformando en derroteros más estables. En esto no es menor lo que ocurra con Unidad Constituyente, ya que dependiendo de lo competitiva que pueda transformarse esta alternativa dependerá el nivel de polarización que llegue a asumir una campaña que, funcionando en paralelo con la Convención Constituyente, puede transformarse en gatillante de un complejo cuadro político y social del país.

La pandemia otra vez

La pandemia del Covid 19 continúa ocasionando el drama de enfermos graves, muertes y debacles económicas en hogares y personas en todo el mundo. En Chile, el Gobierno no alcanzó a celebrar la ostensible caída en los contagios y en la ocupación de camas críticas de los últimos días debido a la llegada al país de la variante DELTA, que aumentó la incertidumbre sobre el futuro. A esto se suma la discusión que se ha generado en torno a la efectividad de las vacunas frente a las nuevas cepas del virus y respecto de la capacidad de gobernanza de la pandemia por parte del Gobierno y su errático actuar.

Al descrédito sobre la efectividad del Plan Paso a Paso, de las cuarentenas dinámicas y de una trazabilidad que nunca ha logrado alcanzar los estándares mínimos entre otros factores, se suma ahora la controversia generada por el incumplimiento del protocolo establecido para quienes ingresan al país por parte de la mujer que se convirtió en el primer caso de variante Delta en Chile. Acusaciones de mentiras, ninguna autoridad asumiendo algún error y argumentos absolutamente fuera de lo sanitario, que incluyeron a un Ministro Paris apelando a que “Aquellos que practican el humanismo cristiano deberían entender”, no hicieron más que aumentar la sensación de desprotección en los más diversos sectores que ven, con desesperación, como entramos al invierno con esta nueva amenaza. En este escenario, el Ministro Paris, quien deberá enfrentar una interpelación en la Cámara de Diputados por los últimos acontecimientos descritos, se ausentó esta semana de la cuenta pública de los jueves.

La desocupación, el problema

Los indicadores continúan mostrando buenas expectativas para la reactivación económica chilena. Con un alza histórica, el IMACEC de mayo que fue publicado ayer, registró un crecimiento de un 18,1%. Todos los componentes para esta medición aumentaron respecto del mismo período del año anterior, donde destacaron las actividades del comercio (con un 51,3%) y los servicios (con un 16,8%). Sin embargo, tanto el Banco Central como diversos analistas coinciden en destacar, tal como hemos advertido en ocasiones anteriores, que las cifras positivas se deben a la baja tasa de comparación pues tienen mucho mas de recuperación de la violenta caída en el 2020 que de crecimiento real. Las proyecciones bajan para 2022 y 2023 y la llegada a Chile de la variante Delta, que podría implicar nuevos confinamientos y medidas de restricción para las actividades económicas, han puesto en discusión la oportunidad del anuncio del Banco Central, de comenzar el proceso para elevar las tasas de interés o evaluar postergarlo para fines de año. En concordancia con quienes manifiestan estas aprensiones, se mostraron las cifras publicadas en el último Informe del INE, donde no obstante una muy lenta recuperación, la desocupación a nivel nacional alcanzó un 10,0% en el trimestre móvil de marzo-mayo. Ello significa un descenso de 1,2 puntos porcentuales en doce meses, afectando a las mujeres con un 10,3% y a los hombres con un 9,8%. En tanto, la ocupación informal quedó situada en un 26,1%, creciendo 2,6 p.p en doce meses. Los ocupados informales aumentaron en 19,7% (hombres 18,6% – mujeres 21,3%) y los categorizados como por “cuenta propia” aumentaron en 31,4%.

PROYECCIONES

  • La forma en que se efectúe la instalación de la Convención Constituyente, cómo se sorteen las dificultades y si se logra o no cumplir los primeros objetivos de este acto republicano, develará mucho sobre cómo se desarrollará el trabajo de este organismo en el futuro. Ello porque si las fuerzas se agrupan mayoritariamente en el sentido de inclinar la balanza hacia una jornada donde se prioricen la paz y los acuerdos, y donde al finalizar se puedan entregar mínimos avances concretos, se estaría anunciando que esta línea también puedeimponerse en los debates posteriores. Con todo, no se puede dejar de considerar que la multiplicidad de intereses particulares que caracteriza a los convencionales hará que la definición de bloques sea algo bastante líquido, y que los posibles acuerdos se vayan construyendo, cada vez, en torno a cada tema en discusión.
  • Como hemos señalado anteriormente, es esperable que, mientras esté en juego la definición presidencial, se establezca un cruce entre la campaña y el desarrollo de la Convención Constitucional y la gestión de gobierno, en una confusión de roles de la que ya tenemos los primeros atisbos. Así, podremos observar que los candidatos presidenciales se sentirán llamados a señalar temas que son parte del debate constituyente y, a su vez, los convencionales querrán ser actores respecto de decisiones que corresponden al Gobierno.
  • Aun cuando el Presidente no parecía tener entre sus prioridades efectuar un cambio de gabinete, parece cada vez más inevitable generar uno en la autoridad sanitaria, especialmente por las complejidades que se vislumbran con el ingreso al país de nuevas variantes del virus, que requerirán de la implementación de nuevas estrategias que sean acatadas por una ciudadanía que ha ido perdiendo crecientemente la conciencia del riesgo y que ya no está dispuesta a simplemente obedecer. Es evidente el agotamiento del Ministro de Salud, Enrique Paris, en el manejo de la pandemia.
  • Como nunca está puesta a prueba ahora la capacidad de los sectores que protagonizaron 30 años de gobierno para demostrar que pueden resolver de buena forma y con unidad, las condiciones reales que ofrece el sector para garantizar gobernabilidad en un eventual regreso a La Moneda. Los plazos se acortan para Unidad Constituyente en la contienda presidencial. El debut de la franja electoral y la proximidad de nuevos debates en Chile Vamos y en el pacto PC-FA irán dejando a la centro-izquierda cada vez más invisibilizada en esta carrera, lo que aumentará la tensión en el bloque.
  • Un tema que quedó instalado luego de los debates presidenciales y el planteamiento del candidato del PC, Daniel Jadue, fue el de la libertad de prensa. Lo cierto es que la veracidad de una información está determinada únicamente por los hechos concretos. La discusión a la que algunos se refieren con el concepto de “prensa objetiva”, se debe entender más bien como a la manera en que se garantizen la plena pluralidad de los medios, el derecho a la información y al como la ciudadanía puede aumentar su acceso a las vias informativas. Porque no se trata de cual sea la línea editorial que decida tener un medio de comunicación, sino de cómo se garantiza que todas las ideas, posturas, propuestas, etc., tengan su espacio para expresarse con libertad y sin censura.
  • En el sector económico, si no existen planes agresivos para reactivar la inversión, difícilmente se podrán crear nuevos puestos de trabajo, lo que continuará aumentando la pobreza y la incertidumbre de la ciudadanía en el futuro. Aun cuando los indicadores proyectados van al alza, continúa instalándose un divorcio entre las cifras macroeconómicas y la realidad que viven las familias. Por ello asoma como una urgente demanda revertir los números de desocupación. Una tarea que tomará varios años y que trascenderá a la actual Administración, pero que es absolutamente prioritaria, pese a que las diversas opciones presidenciales en carrera no parecieran tomar nota de ello.

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